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ANEDOCTARY

Querida: Francisca Lucia Guerrero

01/05/2015

La celebración del Sacramento de la Confirmación empieza con la renovación de las promesas del Bautismo y éstas son como la conclusión de un contrato. Cada uno de nosotros desea vivir, desea sacar el máximo partido de la vida, desea obtener provecho de lo que la vida le ofrece. “¡Elige la vida!” Y sólo hemos elegido realmente la vida cuando estamos en alianza con aquello que es la vida misma.

Mis Tías Monjitas Isabel Guerrero y Anita de San José vivieron de su espíritu católico y tomaron su decisión de seguir a Jesús de Nazaret, Vivo y Resucitado, de llegar a vivir una verdadera amistad con Él. Te animo a seguir en este camino y en esta decisión de recibir este Sacramento de la Confirmación que te dará la Fuerza de Dios y la potencia inmarchitable, inmortal, del Espíritu Santo guiando vuestra vida futura.

Igualmente, mi recordado Tío José Moisés Guerrero fue sacerdote ejemplar a semejanza del Divino Maestro ha venido derramando, a manos llenas, los tesoros de su corazón sacerdotal y alma apostólica junto a Jesús de Nazaret y se ha revelado a nosotros dándonos la fe por el Espíritu Santo, a través de su Iglesia. El Señor, pues, ha estado grande con nosotros ¡y estamos alegres! Dios te ama a ti personalmente y quiere vivir contigo una gran aventura de amor.

Querida hija Francisquita llevas el nombre de tu inolvidable y recordada abuelita Francisca “PAQUITA” con este ejemplo familiar, te invito a que, cada día, dediques un ratito a estar a solas con Jesús, el Hijo de Dios, tu Amigo. ¿Cómo hacerlo? Busca un lugar tranquilo en el que puedas estar tú sólo y en silencio. Pon ante tu mirada el Crucifijo o una imagen, un icono, de Jesús. Mírale con amor.

Jesucristo Resucitado, vencedor del pecado y del mal, vencedor de la muerte, se ha hecho presente en nuestras vidas, en nuestros corazones, y está siempre con nosotros, todos los días, hasta el fin del mundo.

La Confirmación perfecciona la gracia bautismal; es el sacramento que da el Espíritu Santo para enraizarnos más profundamente en la filiación divina, incorporarnos más firmemente a Cristo, hacer más sólido nuestro vínculo con la Iglesia, asociarnos todavía más a su misión y ayudarnos a dar testimonio de la fe cristiana por la palabra acompañada de las obras.

Llena tu vida de dones divinos, deja que Dios te colme de virtudes y bendiciones divinas. La Confirmación son una clara invitación a la vida; son como los letreros indicadores de las calles para avanzar por la vida a donde queremos ir.

Recuerda siempre que estoy muy orgullosa de ti, estás creciendo y transformándote en una maravillosa y querida hija. Quisiera ver en tu mundo un centenar de sueños, en los que al despertar de cada uno, llegues a la realización de tus anhelos.

Tus cualidades te distinguen entre todos; no tengo duda alguna de que un día tus talentos te abrirán muchos caminos en tu vida. Mantén tu optimismo, para que puedas, con energía siempre renovada, llegar hasta la cumbre. Mantén tu determinación, pues te dará el ímpetu de alcanzar las metas que desees. ¡¡¡No pierdas nunca tu entusiasmo en todo lo que hagas!!! pues te ayudará a sentirte siempre alegre.

No temas abrir de par en par las puertas de tu corazón a Cristo, el Señor. La fe en Jesucristo, nuestro Salvador, es un tesoro todavía más valioso que tu juventud. Su Evangelio es la mayor riqueza del mundo.

Seguramente dedicas cada semana, junto con tus compañeros de grupo, un tiempo de catequesis para conocer el Mensaje de Jesús, que brota permanentemente de los Evangelios, y la Iglesia ha conservado como un tesoro, como tradición viva, en el Catecismo de la Iglesia Católica. Eso está muy bien y te animo a que no faltes a esa reunión semanal. Seguramente que, en esa reunión del grupo, rezaréis también unidos, al menos un rato. Algunos grupos de Confirmación incluso se comprometen a hacer algún servicio en alguna Residencia de Ancianos, visitan a enfermos del Hospital, a jóvenes que están en Proyecto Hombre o se las ingenian para financiar algún proyecto de desarrollo para el Tercer Mundo. De esta manera se van preparando para recibir el Sacramento de la Confirmación. No olvides que eso es lo mínimo exigible para recibir el Sacramento.

El ambiente que nos rodea trata de prescindir de Él o de combatirlo por todos los medios. Puede que, a veces, sientas deseos de abandonar el camino y de dejar la catequesis, dejar de rezar, de ir a Misa, de ser amigo de Jesús… Sé fuerte y valiente. No tengas miedo. Te repito las palabras del salmista: «El Señor es mi luz y mi salvación ¿a quién temeré?»Mientras sigues creciendo, a tu propio ritmo, cada día más, ¡¡recuerda siempre que mi orgullo por ti aumenta sin cesar y que te amo!! Tu papi. JGG.

 

JUAN GAVINO GUERRERO GUERRERO

(Spanish)

P R O M O C I Ó N    D E   I N G E N I E R Í A   D E    P E T R Ó L E O S      1 9 7 6

U N I V E R S I D A D      C E N T R A L     D E L     E C U A D O R

TU COMPAÑERO DE AYER, TU AMIGO DE HOY Y SIEMPRE

Queridos compañeros de la lejana juventud, pero los mejores y repletos de añoranzas. 45 años han transcurrido desde que dejamos la Casona universitaria; y aun cuando, no estoy presente en este evento, quiero estar junto a ustedes en pensamiento y elevar la copa brindando y al mismo tiempo dando gracias a Dios porque se ha hecho posible contarnos entre los que aquí estamos. Hoy recordamos a nuestros compañeros y profesores que se nos adelantaron y gozan de la vida eterna. Salud por todos.

Reciban el abrazo de su amigo de siempre.

TU COMPAÑERO DE AYER, TU AMIGO DE HOY Y SIEMPRE

                                                                                                                                                        

Compañeros de juventud de nuestros mejores años de todos los tiempos.

Siempre es bueno recordar las historias vividas y por mi mente como una película puedo fácilmente identificar a todos los compañeros y maestros, tanto en las aulas universitarias como en las prácticas y paseos dentro y fuera de nuestra Patria.

Entre una de mis memorias, está la Práctica en las Minas de oro de Vizcaya en Portovelo llevados por el Ingeniero Salazar quien entonces fue nuestro profesor de Mineralogía y con el bueno del Sr. Mogro quien conducía el Bus que nos llevaría a nuestra gran aventura.

La  práctica obviamente fue muy interesante pero también muy cansada; entonces acuden a  mi mente las horas en las cuales nos transportábamos después de atender dicha jornada  y para que el viaje sea más llevadero decidimos cantar cuanta canción se nos ocurría, claro debo reconocer que si habían buenas voces; pero de plano, otras fuera de serie que nos obligaba a burlarnos y hacer  cháchara de las mismas, pero como nuestra auto estima la teníamos bien alta, ninguno se sintió menos, todos con gran sentido de aguante y aceptación recibíamos las bromas como tal, el Bullying no nos preocupaba para nada, todos estudiamos, nos graduamos sin problema alguno que pueda marcarnos en la vida.

De regreso de esta práctica ninguno quisimos quedarnos en Riobamba y buscar alojamiento, lo que queríamos era más de aventura y convencimos al Profe avanzar hasta el turístico y acogedor Baños de Agua Santa en donde continuo la diversión sin importarnos que el reloj marcaba las 2 de la madrugada.

Otro recuerdo inolvidable es aquel que compartí con el compañero Pedro Oñate quien seguro recordará este viaje a los países vecinos de sud américa: partiendo desde Ecuador llegamos a Lima, Perú en donde pudimos apreciar La feria Internacional del Pacífico. 

Continuamos hasta Santiago de Chile donde compartimos con  distinguidas familias chilenas  que realmente nos hicieron pasar muy buenos momentos, ellos muy apreciados por su singular manera de atendernos y hacernos conocer el entorno; pero el grupo creció; pues, nos encontramos con otros jóvenes con las mismas ideas e inquietudes, eran unos estudiantes que se dirigían a Argentina para continuar sus estudios; entonces, fuimos todo el grupo invitados por mi tío Julio tan querido y que seguro estará en el cielo gozando en un lugar muy especial por todo el derroche de generosidad que en aquella ocasión hizo con estos nuevos amigos y que entre paréntesis no pudieron al día siguiente continuar el viaje a Buenos Aires, Argentina, perdieron su bus pero todo se pudo solucionar luego y allí nos despedimos, pero nuestra amistad continuó en cartas que aún cuanto tardaban seguimos conociendo de todos ellos.

En los días que siguieron, continuamos disfrutando de las maravillosas playas, casinos y por supuesto de las bellísimas muchachas todas encantadoras y todo esto con la venia del tío Julio que aplaudía nuestra sana diversión.

En otro viaje desde Ecuador, con Pedro Oñate fuimos rumbo a Rio de Janeiro y visitamos PETROBRAS. En nuestros momentos libres también nos recreábamos en la hermosa Playa en Copacabana en donde las brasileñas lucían sus tangas con barbas pues eso era la moda y nosotros, aunque asombrados muy divertidos.

Nuestra visita al Cristo del Corcovado fue en Volkswagen, al terminar este viaje nos perdimos, pero saliendo de las montañas esta pérdida fue oportuna porque así fuimos a dar en las playas de Ipanema. Continuamos hasta Sao Paulo, Curitiba, Porto Alegre y luego a Asunción, Paraguay donde nos aprovisionamos de buen whisky para festejar la navidad con mi tío Julio nuevamente en Chile.

Durante nuestro recorrido en Montevideo, Uruguay, no podíamos dejar de visitar la Playa Brava, todo esto ocurría en tiempos de los Tupamaros. Desde puerto Colonia en un Ferri cruzamos a Buenos Aires para visitar Instituto Petróleos de Argentina. En esta ciudad fuimos al Hotel Republica y por casualidad y como si nos hubiésemos puesto de acuerdo nos encontramos con el profesor de Geología y Minas el Ingeniero Rafael Longo. 

También en Buenos Aires y aprovechando nuestra estadía, visitamos al compatriota Embajador Alfonso Barrera muy amigo de la familia. En Mendoza pudimos encontrarnos con varios amigos y amigas, entre ellos la hija de los viñedos Torres. Continuando nuestro viaje por tierra a Santiago-Chile y esta fue la última vez que vi a mi queridísimo tío Julio.

Que tiempos aquellos, nuestras aventuras fueron maravillosas y definitivamente fuimos una generación privilegiada. 

Finalmente quiero recordar y hacer un homenaje a nuestros compañeros y maestros que ya no están físicamente entre nosotros, pero seguro estoy que, en donde quiera que se encuentren estarán viviendo nuestras remembranzas.

Paz en su tumba.